Los trabajadores de ciertos edificios presentan una mayor incidencia de enfermedades que la que sería lógico esperar. Aunque los síntomas son en general leves, causan molestias a un número elevado de personas empleadas en estos edificios.
Cuando hablamos de riesgos laborales, medidas de protección o simplemente de los daños a la salud producidos por el trabajo, la primera idea que se nos viene a la cabeza es la de un trabajador de la construcción o la de un operario de una fábrica. Sin embargo, a día de hoy, cada vez son más los trabajadores que realizan trabajos de despacho y están expuestos a una diversidad de riesgos que, si bien no son de carácter grave, sí que pueden dañar gravemente la salud.
En el año 1982, la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) reconoce el Síndrome del Edificio Enfermo como una enfermedad y la define como: “Es el conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en espacios cerrados”, y estima que se puede hablar de Síndrome del Edificio Enfermo cuando se ven afectados más del 20% de sus ocupantes
La Organización Mundial de la Salud (O.M.S) diferencia entre dos tipos distintos de edificio enfermo. El que presentan los edificios temporalmente enfermos, en el que se incluyen edificios nuevos o de reciente remodelación en los que los síntomas disminuyen y desaparecen con el tiempo, aproximadamente medio año, y el que presentan los edificios permanentemente enfermos cuando los síntomas persisten, a menudo durante años, a pesar de haberse tomado medidas para solucionar los problemas.
La incidencia real del Síndrome de Edificio Enfermo es aún desconocida, no obstante, en la actualidad, se estima que afecta al 30% de los edificios modernos y que repercute de manera directa en aproximadamente un 30% de sus ocupantes.
Posibles factores de riesgo
- Baja calidad del aire interior como consecuencia de problemas en la ventilación, en los edificios afectados es común que exista ventilación forzada para todo el edificio y que exista sólo recirculación parcial. Según la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo, los valores indicados respecto al correcto aporte de aire son:
Fuente: NTP 243: Ambientes cerrados: calidad del aire
- Uso de ordenadores, impresoras y fotocopiadoras en recintos completamente cerrados
- Los materiales utilizados en la construcción suelen ser ligeros y poco costosos
- En muchas ocasiones el recubrimiento de las superficies se lleva a cabo con materiales textiles (moquetas), maderas, pinturas, colas, pegamentos o disolventes que incorporan contaminantes químicos
- Practican el ahorro energético, el ambiente se mantiene casi siempre a un mismo nivel térmico
- Se tiende a construir estructuras herméticas, aisladas del exterior y sin ventilación natural, por ejemplo, las ventanas no se pueden abrir
- Aspectos ergonómicos: la iluminación, el ruido, descompensación de temperaturas, baja humedad relativa, posibles cargas iónicas, electromagnéticas o partículas en suspensión y factores psicosociales
Principales enfermedades asociadas
Enfermedades comunes
- Irritación de las membranas mucosas de los ojos, nariz y garganta
- Síntomas oculares: escozor: enrojecimiento e irritación ocular.
- Síntomas nasales: la congestión, escozor y abundante secreción nasal
- Síntomas de la garganta: es la sensación de sequedad
Enfermedades hipersensibilidad
- Alveolitis alérgica: es una neumonía por hipersensibilidad y se caracteriza por una neumonía aguda, recurrente, con fiebre, tos, dolor pectoral e infiltrados pulmonares
- Asma: se caracteriza por molestias consistentes en dolor de pecho, estornudos, tos y disnea.
- Rinitis alérgica
- Fiebre de los humidificadores: se caracteriza por fiebre, escalofríos, dolores musculares y malestar general, pero no se presentan síntomas y signos pulmonares.
Medidas de prevención
En el momento en que se presenten evidencias de que el edificio puede estar afectado por el Síndrome del Edificio Enfermo, se deben de llevar a cabo una serie de medidas:
1.- Analizar las medidas y sistemas de ventilación para descartar que no se deba a una mala regulación del sistema, localizando los posibles focos de contaminación (conductos, rejillas, etc).
2.- Si se descartan los problemas en el sistema de ventilación, se llevará una investigación tanto técnica como higiénica de las características del edificio, que comprenda:
- Analizar los materiales utilizados en la construcción
- Se tendrán en cuenta factores como la edad del edificio, el número de personas que trabajan en él y los sistemas de limpieza
- Se realizarán mediciones de CO2, humedad relativa y temperaturas en varios puntos
- Se realizará un examen médico a todos los trabajadores, estén o no afectados
3.- Para evitar la repetición de los problemas, se llevarán a cabo revisiones periódicas de los sistemas de ventilación, siendo conveniente la separación de las diferentes estancias del edificio: máquinas, comedor, zona de trabajo etc.
Fuentes
- Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, www.funprl.es